Una pesadilla: el Trastorno de Ansiedad Generalizada o TAG
Es la pesadilla del ser humano actual.
Es un trastorno que se caracteriza por un patrón de preocupación y ansiedad frecuente y persisitente acerca de diversos eventos o actividades. El síntoma dura por lo menos 6 meses.
El trastorno de ansiedad generalizada (TAG) es una afección común. Se caracteriza por ansiedad y preocupación excesivas, lo cual está fuera de la proporción del impacto del evento o circunstancia motivo de la preocupación.
Por ejemplo, aunque los estudiantes universitarios frecuentemente se preocupan por los exámenes, el estudiante que constantemente se preocupa por el fracaso, a pesar de obtener siempre buenas notas, exhibe el patrón de preocupación típica de este trastorno.
A la persona se le dificulta controlar la preocupación. Aunque no se conoce la causa exacta de este trastorno, hay factores biológicos y genéticos que juegan un papel. Las situaciones estresantes de la vida o el comportamiento de falta de adaptación que se adquiere por aprendizaje también pueden contribuir al TAG.
Este trastorno puede comenzar en cualquier momento, incluso en la niñez. La mayoría de las personas que sufren de este problema dicen que han sido ansiosas toda la vida. El TAG es un poco más frecuente en las mujeres que en los hombres.
La ansiedad y la preocupación a menudo están asociados con los siguientes síntomas:
- inquietud o sensación de tener los nervios de punta
- fatigarse con facilidad
- dificultad para concentrarse
- irritabilidad
- tensión muscular, dolores de cabeza, temblor
- trastorno del sueño (dificultad para conciliar el sueño y permanecer dormido, inquietud, sueño insuficiente)
- sudoración excesiva, palpitaciones, dificultad para respirar y síntomas gastrointestinales diversos.
Debe acudirse al médico, que realizará diversos exámanes físicos y psicológicos, para descartar deficiencia en algunas funciones del organismo.
El tratamiento puede involucrar medicamentos que poseen un efecto sedante (que inducen el sueño) o calmante. También se pueden utilizar otros medicamentos, como los antihistamínicos, los cuales tienen el efecto secundario favorable de reducir la ansiedad. Un tipo común de medicamentos que calman la ansiedad denominados benzodiazepinas, se deben utilizar con precaución, ya que pueden deteriorar el juicio y poseen un alto potencial de adicción.
Dos tipos de terapias han sido efectivas en el tratamiento del TAG: la psicoterapia conductista utiliza el entrenamiento de relajación (una relajación sistemática de los principales grupos de músculos del cuerpo), y la psicoterapia conductista cognitiva, que ayuda a los paciente a identificar cogniciones o pensamientos que contribuyen a producir ansiedad).
Se debe disminuir o eliminar el consumo de cafeína y de otros estimulantes, ya que pueden empeorar el estado de ansiedad.
Puede producir cardiopatías,por eso hay que buscar ayuda de un psicólogo.


